Skip to content

Tu panel

Acceso sin contraseña y todo lo que podés gestionar - abrir, regenerar, diseño, subdominio, propiedades y activación.

El panel es tu centro de control. Vive en airbis.io/panel.

Entrar, sin contraseña

Airbis no usa contraseñas: usás un link mágico.

  1. Entrá a airbis.io/panel y poné el mail que dejaste en el chat.
  2. Te llega un mail con tu link de acceso.
  3. El link te abre el panel directo.

Tu sitio, en una card

Cada sitio tuyo aparece como una card que abre con la foto de portada real de tu página, tu subdominio y tu estado:

Estado Qué significa
Prueba · X h restantes Tu página está publicada; te queda ese tiempo de prueba, con una barra de avance
Activa Suscripción al día. La card muestra tu precio mensual
En pausa La prueba terminó sin activarse: la página quedó offline, con 7 días para recuperarla

Abrir mi página está arriba, al lado del estado. Si estás en prueba o en pausa, Activar aparece abajo como único botón principal, con el precio a la vista.

Tus propiedades

Debajo de la card, cada propiedad es una fila con su foto, su calificación y sus acciones:

  • Regenerar — vuelve a leer esa publicación de Airbnb y actualiza la página: reseñas nuevas, fotos, textos y precio. Tu link no cambia. Regenerar una no toca a las demás.
  • Ficha — abre la ficha de esa propiedad.

La barra de acciones

Todo lo demás entra por acá, y cada botón abre su panel ahí mismo, sin salir de la página:

Acción Qué hace
+ Agregar propiedad Abre el chat adentro de la card para sumar otra publicación. Ver Varias propiedades
Cambiar subdominio Elegís un nombre nuevo. Ver Tu subdominio
Diseño Abre el editor con los 8 estilos y la vista previa en vivo. Ver El editor de diseño
Apps Próximamente: botón de WhatsApp, guía del huésped con QR, monitor de reseñas y más. Ver Lo que viene

En profundidad: un panel para alguien que no vive frente a una computadora

La mayoría de los paneles de administración están diseñados para un usuario que no existe en el alquiler temporario: alguien sentado, con dos monitores, con tiempo. El anfitrión real mira su panel desde el teléfono, parado en la puerta de la cabaña, entre una salida y una entrada, con las manos ocupadas. Esa diferencia debería cambiar todo el diseño, y en general no cambia nada.

Empecemos por lo más molesto de cualquier herramienta: la contraseña. Un anfitrión ya tiene la de Airbnb, la del banco, la del wifi de la casa, la del portal de la administración del edificio y la del proveedor de sábanas. Sumar una más garantiza dos cosas: que la va a olvidar y que va a ser mala. Por eso Airbis no tiene contraseñas. Ponés tu mail, te llega un link, entrás. El acceso vive en tu casilla, que ya es el lugar donde recuperás todo lo demás, y no hay nada que memorizar ni nada que se pueda filtrar en una lista de contraseñas robadas. Si perdés el link, pedís otro y listo. Es menos “profesional” en apariencia y es objetivamente más seguro y más rápido.

Después está el problema del reconocimiento. Si administrás varias propiedades, un panel que te muestra una lista de nombres en texto te obliga a leer para saber qué estás mirando. Por eso cada card abre con la foto de portada real de tu página y cada propiedad se lista con su miniatura y su calificación. Reconocés tu casa por la foto en un cuarto de segundo, como reconocés tu auto en un estacionamiento. Y ver la foto real tiene un segundo efecto, más sutil: te muestra cómo se ve tu página hoy. Si la portada es la foto equivocada, te enterás cada vez que entrás al panel, no cuando un huésped te lo comenta.

La tercera decisión es de jerarquía. En una pantalla chica, cinco botones del mismo tamaño equivalen a ningún botón: la mirada no sabe dónde caer y el pulgar tampoco. Por eso hay un solo botón principal por card y cambia según lo que corresponda en ese momento. Si tu sitio está activo, lo único que querés es abrirlo, y ese es el botón. Si estás en prueba, lo importante es activarlo antes de que se pause, y ese es el botón. El resto —regenerar, cambiar el subdominio, sumar una propiedad, cambiar el diseño— son acciones deliberadas, no urgentes, y viven en una barra aparte donde cada una abre su propio panel plegable sin sacarte de donde estabas. Esa disciplina es también una regla interna del producto: cada función nueva entra por esa barra, para que el panel no se convierta con el tiempo en un tablero de cajitas apiladas.

El contador de la prueba merece un párrafo propio porque resuelve una ansiedad real. Cuarenta y ocho horas suena claro hasta que pasa un día y medio y no te acordás si empezaron el martes a la mañana o el martes a la noche. Ver “Prueba · 31 h restantes” con una barra que se vacía elimina esa duda y, sobre todo, elimina la sorpresa: nadie descubre que su página se pausó porque perdió la cuenta. El sistema además te escribe dos veces, un día antes y unas horas antes, así que hay que ignorar bastante para que te agarre desprevenido. Ver Los mails de Airbis.

Regenerar es la acción que más se usa y la que más conviene entender. Tu página no es una copia congelada de tu publicación: es una lectura de tu publicación en un momento dado. Cuando cambiás algo en Airbnb —sumás fotos del quincho terminado, reescribís la descripción, juntás quince reseñas nuevas después de la temporada, cambiás precios— tu página sigue mostrando la lectura anterior hasta que le pedís una nueva. Tocás Regenerar y en los mismos treinta segundos de la primera vez la propiedad se rearma completa con lo último: textos, fotos, calificación, reseñas escritas y precio orientativo. Tu link no cambia, tu diseño no cambia, tus otras propiedades no se tocan. El hábito que recomendamos es simple: cada vez que toques tu publicación en Airbnb, tocá Regenerar. Son dos clics y mantiene tu web viva, que es exactamente lo que la mayoría de las webs de alojamiento no logra.

Por último, algo que no se ve pero se agradece: el panel no te pide que entiendas nada de infraestructura. No hay DNS, no hay certificados, no hay despliegues, no hay caché para purgar, no hay actualizaciones de plugins que instalar un domingo porque salió una vulnerabilidad. Toda esa capa existe y funciona sola. Lo único que tenés en la pantalla son decisiones que dependen de vos: abrir, actualizar, cambiar el nombre, cambiar la cara, sumar una casa, activar o no activar. Un panel que solo muestra lo que vos podés decidir es, para alguien que administra alojamientos y no servidores, la única forma sensata de hacerlo.

Navigation

Type to search…

↑↓ navigate↵ selectEsc close