Skip to content

El editor de diseño

Cambiá el aspecto entero de tu página desde el panel - 8 estilos, cuatro ajustes, vista previa en vivo del sitio real y publicación cuando vos quieras.

El contenido de tu página sale de Airbnb. El aspecto lo elegís vos, cuando quieras y las veces que quieras.

Dónde está

En tu panel, en la barra de acciones de la card de tu sitio: botón Diseño. Se abre un popup con los estilos a la izquierda y la vista previa a la derecha.

Los 8 estilos

Estilo Idea
Airbis clásico El diseño original: neutro, cálido, con el naranja de siempre
Patagonia Azul de lago, piedra y viento del sur
Costa Atlántico: arena, agua y luz de la mañana
Campo Verde, quincho y siesta larga
Bosque Verde profundo, madera y sombra fresca
Urbano Departamento en la ciudad: sobrio y sin adornos
Terracota Tierra, adobe y sol de tarde en el norte
Nocturno Fondo oscuro: las fotos quedan al frente

Cada estilo trae su paleta, su par tipográfico y su nivel de redondeo ya combinados. Elegís uno y ya está.

Los cuatro ajustes

  1. Color principal — diez colores a mano más un selector libre, por si querés el color exacto de tu marca.
  2. Fondo — Claro (blanco puro), Crema (papel cálido) u Oscuro (las fotos mandan).
  3. Tipografía — seis pares de fuentes, de la editorial de revista de viajes a la clásica de campo.
  4. Bordes y aire — Marcado, Normal o Redondeado.

La vista previa

A la derecha ves tu sitio real, no una maqueta: el mismo contenido, las mismas fotos, las mismas reseñas.

  • Alternás entre Escritorio y Móvil, con el marco del teléfono.
  • Alternás entre Home y Ficha.
  • Cada cambio se repinta al instante.

Publicar, descartar o volver

Botón Qué hace
Publicar Deja el diseño elegido en tu sitio público, al instante
Descartar Cierra sin tocar nada
Volver al diseño original Vuelve al Airbis clásico (después tocás Publicar)

Sugerime un diseño

El botón ✦ Sugerime un diseño le pide a Airbis que mire la foto de portada de tu casa y proponga un estilo, un color y una tipografía que peguen con esa imagen. Te lo deja cargado en la vista previa con una línea explicando por qué. Si no te gusta, seguís tocando perillas o descartás.

En profundidad: por qué el diseño de un sitio de alojamiento no es decoración

Hay una intuición muy extendida entre anfitriones que dice que el diseño de la web es lo último y lo menos importante: primero que tenga la información, después vemos si queda linda. Es entendible y es equivocada, y la razón tiene que ver con qué está comprando realmente un huésped.

Cuando alguien reserva una cabaña en Bariloche o una casa de campo en Córdoba no está comprando metros cuadrados: está comprando una expectativa de cómo se va a sentir esa semana. Y las señales que usa para calcular esa expectativa son casi todas visuales. Si tu página web para tu alojamiento se ve cuidada, el visitante infiere —sin pensarlo— que las sábanas también están cuidadas. Si se ve improvisada, infiere lo mismo de la casa. Es un atajo mental injusto y es cómo funciona la gente. En un mercado donde el huésped no puede tocar el producto antes de pagar, la calidad percibida de tus superficies digitales es un proxy de la calidad de tu servicio.

Ahora bien, “que quede linda” no significa lo mismo para todos los alojamientos, y ahí está el segundo punto. Un departamento a estrenar en el centro de Mendoza y una casa de campo con estufa a leña en Tandil no deberían verse igual, porque no le hablan a la misma persona ni prometen lo mismo. El departamento urbano se beneficia de una estética sobria, con esquinas más rectas, tipografía neutra y poco adorno: transmite eficiencia, previsibilidad, “vas a llegar y va a estar todo funcionando”. La casa de campo pide lo contrario: colores tierra, un serif más cálido, formas blandas, aire. Prometen cosas distintas y el diseño es la primera parte de esa promesa, mucho antes del texto.

Por eso los ocho estilos no son ocho paletas al azar sino ocho situaciones argentinas. Patagonia está pensado para el azul de lago y la piedra del sur, y funciona en El Calafate, en Ushuaia, en El Chaltén. Costa arranca de la arena y la luz de la mañana atlántica. Campo y Bosque cubren el interior, el quincho y la sombra. Urbano es el departamento en la ciudad. Terracota trae la tierra y el adobe del norte. Y Nocturno es la apuesta más interesante: sobre fondo oscuro, las fotos dejan de competir con el blanco de la página y se convierten en el único foco. Si tus fotos son muy buenas —hero al atardecer, interiores con luz cálida— Nocturno las hace ver mejor de lo que se ven en cualquier otro lado, incluida tu ficha de Airbnb.

La parte que más cambia la experiencia de uso, sin embargo, no es el catálogo sino la vista previa en vivo sobre tu sitio real. Casi todas las herramientas que ofrecen temas te muestran una maqueta con fotos de stock y texto falso, y después vos publicás y descubrís que con tus fotos no funcionaba. Acá lo que ves es tu casa, tus reseñas, tu precio y tu caja de reserva, renderizados de verdad, en escritorio y en teléfono, en la portada y en la ficha. Eso convierte la elección de diseño en algo empírico en lugar de imaginativo: probás Nocturno, mirás tu hero real, y en dos segundos sabés si tus fotos aguantan el fondo oscuro. Sacarle la ansiedad a esa decisión es la mitad del valor.

La otra mitad es que no se publica hasta que vos lo decidís, y probar no cuesta nada. Esto merece decirse fuerte porque cambia el comportamiento: si cada prueba costara plata, o si cada cambio saliera al aire de inmediato, no probarías. Te quedarías con el primer estilo que no te disgusta. Como probar es gratis, ilimitado y privado —tu página pública sigue exactamente igual mientras jugás—, la mayoría de la gente termina eligiendo algo bastante mejor que su primera opción. Y como cambiar el diseño no toca el contenido, tampoco hay riesgo: no se reescriben tus textos, no se reordenan tus fotos, no se pierde nada. Es una capa aparte, encima de los mismos datos.

El botón de sugerencia va un paso más allá y resuelve el problema del que mira ocho opciones y no sabe cuál. Airbis mira la foto de portada de tu casa —los colores que hay en esa imagen, si es un lago, un bosque, un interior de ciudad— y propone la combinación que le pega, explicando en una línea por qué. No es una decisión que te imponga: te deja el resultado cargado en la vista previa para que lo mires y lo aceptes, lo ajustes o lo tires. Funciona especialmente bien para el anfitrión que sabe perfectamente lo que quiere transmitir pero no tiene el vocabulario visual para pedirlo.

Un detalle técnico que conviene conocer porque afecta a tus huéspedes: cuando elegís un par tipográfico, tu página carga solamente esas dos familias, no las doce del catálogo. Y el conjunto está calibrado para que el texto se siga leyendo en todas las combinaciones, incluso si ponés un color de marca fuerte sobre un fondo oscuro. Una web de alojamiento que tarda en cargar o que tiene texto difícil de leer pierde visitantes de verdad, sobre todo en móvil y sobre todo con la señal irregular que hay en la mayoría de los destinos donde está tu casa. Que se vea bien y que cargue rápido no son dos objetivos en tensión: son el mismo objetivo.

Navigation

Type to search…

↑↓ navigate↵ selectEsc close