Skip to content

Varias propiedades

Sumá más publicaciones de Airbnb a la misma web - una pestaña por propiedad, cada una con su ficha, sus reseñas y su reserva, sin pagar un sitio por cada una.

¿Manejás más de un alojamiento? Tu web puede mostrarlos todos, en el mismo sitio y con el mismo plan.

Tres formas de sumar una propiedad

  1. Al crear tu página: si Airbis detecta que tenés otras publicaciones, el chat te ofrece sumarlas ahí mismo. Ver Crear tu página.
  2. Desde el panel: tocá + Agregar propiedad en la card de tu sitio. Se abre el chat adentro de la card, pegás el link de Airbnb y en ~30 segundos aparece en tu lista, resaltada.
  3. Repetí cuantas veces necesites.

Sin prueba nueva ni alta aparte: la propiedad hereda el estado de tu sitio. Si está activo, ya queda online.

Cómo se ve el sitio

  • La portada muestra un selector de pestañas, una por propiedad. Al cambiar, rota todo el contenido: fotos, historia, comodidades, reseñas y caja de reserva de esa propiedad.
  • Cada propiedad tiene su propia ficha en tunombre.airbis.io/nombre-de-la-propiedad, con su mapa, su precio orientativo y su link de reserva.
  • El menú del sitio lista todas las propiedades.

Gestión por propiedad

En el panel, cada propiedad tiene su fila con su foto, su calificación y sus acciones: Regenerar y Ficha. Regenerar una no toca a las demás.

En profundidad: una marca paraguas para el que administra varias unidades

Hay un momento en la vida de un anfitrión argentino en el que deja de ser “alguien que alquila su departamento” y pasa a ser, sin haberlo decidido del todo, un operador de alojamiento. Suele empezar con la segunda unidad: el departamento del piso de arriba, la casa que quedó de la familia, el dúplex del fondo del terreno. Y ahí aparece un problema que Airbnb no resuelve y que además no tiene por qué resolver, porque no es su trabajo: en la plataforma, tus tres propiedades son tres publicaciones sin relación entre sí.

Para el huésped, eso significa que si le gusta tu departamento en Mendoza pero está ocupado en sus fechas, no se entera de que tenés otro a cuatro cuadras. Se va, mira otras opciones y reserva con otro. Para vos significa que la reputación se te fragmenta: la casa vieja tiene ciento cuarenta evaluaciones y la nueva doce, y el huésped que mira la nueva no tiene manera de saber que atrás hay un anfitrión con años de oficio. Y significa también que nunca terminás de construir un nombre. Sos “el departamento con vista al cerro” en una publicación y “el dúplex del centro” en otra, pero no sos nada en particular.

Una web multi-propiedad ataca exactamente eso. Todas tus unidades viven bajo una sola dirección, con un solo nombre arriba, y el visitante entiende en dos segundos que hay una operación detrás y no tres avisos sueltos. Ese cambio de percepción es enorme para el precio que podés sostener: no es lo mismo alquilarle a un particular que a una marca que maneja cuatro cabañas en el mismo complejo. Y para el que ya tiene ese complejo, es la manera de mostrarlo como lo que es —un lugar con varias opciones— en vez de como cuatro fichas idénticas compitiendo entre sí en un buscador.

El mecanismo del selector de pestañas es simple y hace un trabajo específico: retener al que no encontró lo que buscaba. Alguien entra por la ficha del monoambiente porque ese fue el link que le pasaron, ve que no le entran los cuatro que viajan, y ahí mismo, arriba de todo, hay una pestaña con el de dos dormitorios. No tiene que volver a buscar ni escribirte para preguntar. Cambia de pestaña y toda la página se transforma: otras fotos, otra historia, otras comodidades, otras reseñas, otra caja de reserva. Es el equivalente digital de decirle “pasá, que tengo otro que capaz te sirve más” antes de que se vaya.

Al mismo tiempo, cada propiedad conserva su dirección propia, y eso es igual de importante por un motivo comercial muy concreto: cuando alguien te escribe por WhatsApp preguntando por la casa de campo, vos le mandás el link exacto de la casa de campo, no la home del sitio para que se ponga a buscar. Cada link que mandás cae directo en la unidad correcta, con su ficha completa, su mapa y su reserva. Esa combinación —una marca arriba, direcciones específicas abajo— es la misma arquitectura que usan las cadenas hoteleras, y funciona por las mismas razones.

La reputación también se acomoda mejor en este formato. Cada propiedad muestra sus reseñas y su calificación, porque mezclarlas sería mentir. Pero el visitante ve todas juntas en el mismo sitio, y el efecto acumulado —tres propiedades, todas con cuatro y pico, todas con evaluaciones recientes— comunica solidez de una manera que ninguna publicación individual puede. La unidad nueva con doce reseñas se apoya en el contexto de las otras sin que nadie tenga que exagerar nada.

Del lado operativo, la decisión de diseño que más ahorra tiempo es que el sitio se gestiona como una sola cosa y las propiedades se actualizan de a una. Regenerar la cabaña 3 porque le cambiaste las fotos no toca a las demás: no hay riesgo de romper lo que estaba bien. Sumar una unidad nueva no reinicia tu prueba ni te abre una suscripción aparte, porque no es un sitio nuevo, es una pestaña más del que ya tenés. Y el diseño se elige una vez para todo el conjunto, que es lo correcto: una marca tiene una identidad, no cinco. Si tus cuatro cabañas en Villa General Belgrano comparten paleta y tipografía, se leen como un complejo. Si cada una tuviera la suya, se leerían como cuatro cosas sin relación, que es justamente el problema del que veníamos escapando.

Vale una advertencia honesta sobre el ritmo: cada propiedad que se suma se procesa entera, con su lectura de la publicación, sus textos y sus reseñas, y eso lleva alrededor de medio minuto por unidad. Sumar seis de una sentada es una conversación de tres o cuatro minutos con el chat, que te va avisando por cuál va. Es tiempo bien invertido —lo hacés una sola vez— pero conviene saberlo antes de empezar y no arrancar entre dos check-ins.

Navigation

Type to search…

↑↓ navigate↵ selectEsc close